¿El gres porcelánico se debe instalar con juntas o sin ellas? ¿Qué características deben tener las juntas?
Para evitar que el material cerámico llegue a despegarse, se deben practicar las siguientes juntas:
1 - Junta de colocación: espacio regular que se deja entre dos piezas.
Las juntas mínimas recomendadas son:
Acabado natural: junta de 4 milímetros.
Acabados rectificado, suavizado, pulido y semipulido: junta de 2 milímetros.
Para revestimientos exteriores, las juntas mínimas recomendadas son de 5 milímetros.
El relleno de las juntas de colocación se debe realizar en sentido diagonal con respecto a las juntas.
2 - Junta de fraccionamiento: subdivide el revestimiento en áreas más pequeñas para reducir las tensiones que se generan.
Para pavimentos, las superficies máximas recomendables son:
Interiores: 32 m2, o cuando uno de los lados es mayor de 8 metros continuos.
Exteriores: 25 m2, o cuando uno de los lados es mayor de 5 metros continuos.
Para revestimientos, las superficies máximas recomendables son:
Interiores: 32 m2, o cuando uno de los lados es mayor de 8 metros.
Exteriores: se debe realizar un fraccionamiento en horizontal cada 3 metros, y en vertical cada 5 metros.
3 - Junta perimetral o de esquina: se encuentra en el cambio de planos, tanto en el encuentro entre paredes y pavimentos como en las esquinas de las paredes.
4 - Junta estructural: espacio regular entre dos estructuras previstas en el proyecto.
Si se utilizan juntas de colores fuertes u oscuros, debe realizarse una prueba como medida preventiva en piezas de reserva, para observar cómo se comportan.
Las juntas de estos colores exigen también una limpieza más cuidada y frecuente durante la colocación.
Si se instalan productos de superficie rugosa o estructurada, se debe aplicar un protector (por ejemplo, Protector 060 de Weber) antes de la unión.
Para limpiar los hongos que oscurecen las juntas cerámicas, o evitar que aparezcan, se debe utilizar durante la colocación un betún con acción antifúngica (por ejemplo, Weber.Color Premium) y, tras el secado, aplicar un agente hidrófugo —que evita la humedad— (por ejemplo, Weber.Hydrofuge P o cualquier otro tipo de base acuosa). El mantenimiento se debe llevar a cabo cada 4 años, y consistirá en repetir la aplicación de este producto.
Se deben limpiar las juntas cuando la argamasa de las juntas empiece a endurecerse. Para la limpieza, no se debe utilizar demasiada agua, ya que provoca la dispersión del pigmento y la decoloración precoz de la junta.
Transcurridas 24 horas, se debe proceder a una limpieza general utilizando un paño seco o humedecido.
Para garantizar una mayor resistencia de la junta a la humedad, se debe hidrofugar (por ejemplo, Weber.Hydrofuge B) transcurridas 2 o 3 semanas tras la aplicación del betún.